Sin clasificar

Estadísticas de la FAO: “994,738 hectáreas de nogales en 2014”

http://www.fao.org/faostat/en/#data/QC

Hectáreas de nogal cultivadas en 2014, además en el enlace puedes consultar otros cultivos por países, por cosecha, por ha., etc. Puedes buscar datos de todos los países o de unos cuantos como lo hice en este ejemplo:

omain Code
Domain
Area Code
Area
Element Code
Element
Item Code
Item
Year Code
Year
Unit
Value
Flag
Flag Description
Domain Code
Domain
Area Code
Area
Element Code
Element
Item Code
Item
Year Code
Year
Unit
Value
Flag
Flag Description
QC Crops 106 Italy 5312 Area harvested 222 Walnuts, with shell 2014 2014 ha 4355 Im FAO data based on imputation methodology
QC Crops 138 Mexico 5312 Area harvested 222 Walnuts, with shell 2014 2014 ha 75349 Official data
QC Crops 203 Spain 5312 Area harvested 222 Walnuts, with shell 2014 2014 ha 8110 Official data
QC Crops 223 Turkey 5312 Area harvested 222 Walnuts, with shell 2014 2014 ha 69395 Official data
QC Crops 231 United States of America 5312 Area harvested 222 Walnuts, with shell 2014 2014 ha 117359 Official data

Vemos que México (75,349 ha) supera a Turquia (69,395) pero se queda atrás de Estados Unidos (117,359).

Hay datos de varios años, de diferentes productos como verduras, cereales, frutas, té, etc.

 

Agrosilvicultura·Sin clasificar

Cuarenta años de forestería comunitaria.

Abstract:

Desde las décadas de 1970 y 1980, la forestería comunitaria ha ido adquiriendo cada vez más popularidad, a partir del concepto de que las comunidades locales, cuando se les conceden suficientes derechos de propiedad sobre los bosques colectivos locales, pueden organizarse de forma autónoma y crear instituciones locales a fin de reglamentar el uso de los recursos naturales y manejarlos de forma sostenible. Con el tiempo, diversas formas de forestería comunitaria han evolucionado en diferentes países, pero todas tienen en consideración la noción de un cierto nivel de participación de los pequeños productores y grupos comunitarios en la planificación e implementación. Esta publicación es el primer estudio exhaustivo de la FAO sobre el impacto de la forestería comunitaria desde los análisis anteriores de 1991 y 2001. Se examinan tanto los sistemas colaborativos (actividades forestales practicadas en tierra con régimen comunal formal que requieren una acción colectiva) como las pequeñas explotaciones forestales (en tierras que por lo general son de propiedad privada). La presente publicación explora el alcance de los sistemas de FC a nivel regional y mundial y evalúa su eficacia en la obtención de resultados biofísicos y socioeconómicos clave, es decir, el avance hacia la gestión forestal sostenible y la mejora de los medios de vida locales. Este informe está dirigido a los encargados de la formulación de políticas, los profesionales, los investigadores, las comunidades y la sociedad civil.

Para descargar PDF:

http://www.fao.org/documents/card/en/c/300c60e4-a302-4730-a625-54a28c44cba9/

Agrosilvicultura

Caso de Corea.

En la entrada anterior se puso el enlace al documento llamado Estado de los bosques del mundo 2016. En el capítulo de los casos de estudio viene un resumen de las enseñanzas adquiridas de la República de Corea:

“Tradicionalmente, la población coreana ha
dependido en gran medida de los bosques para
obtener madera, combustible de madera y
productos forestales no maderables como los
hongos y las verduras silvestres comestibles. En
las décadas de 1950 y 1960, la República de
Corea era uno de los países más pobres y menos
adelantados del mundo y había perdido la mitad
de su cubierta forestal debido a las prácticas
agrícolas de corta y quema, la conversión de la
tierra a gran escala y la excesiva extracción de
madera y combustible de madera. Esta
deforestación causó una grave erosión e
intensificó las consecuencias de las sequías y las
inundaciones, dando lugar a un descenso de la
producción agrícola y a la pérdida de vidas y
propiedades. Los intentos por satisfacer las
necesidades alimentarias llevaron a una mayor
deforestación y a mayores amenazas a la
seguridad alimentaria.
Romper este círculo vicioso fue el fundamento
de un programa intensivo de rehabilitación de
los bosques que se inició en la década de 1960
y que dio lugar a dos planes satisfactorios de
rehabilitación de los bosques para un período
de 10 años en las décadas de 1970 y 1980. El
Gobierno consideró que la restauración de los
bosques, especialmente en las cuencas
hidrográficas de zonas montañosas, ayudaría a
evitar desastres agrícolas y proporcionaría una
base sólida para la producción de alimentos, lo
cual desempeñaría un papel fundamental en la
lucha contra la pobreza y el desarrollo de la
economía nacional. Como resultado de este
esfuerzo masivo de rehabilitación de los
bosques, las existencias forestales en formación
se multiplicaron aproximadamente por 14 en el
período 1955-2010, de 58 millones de metros
cúbicos a 800 millones de metros cúbicos.
El Gobierno incorporó planes de rehabilitación
al Nuevo Movimiento Comunitario (Saemaul
Undong), un programa de desarrollo rural
integrado de base comunitaria destinado a
mejorar las condiciones de las aldeas, introducir
nuevas actitudes y competencias, y reducir la
disparidad de ingresos entre las comunidades
urbanas y rurales. El programa Saemaul Undong
contribuyó a la reforestación mediante pequeños
proyectos de autoayuda en las aldeas, por
ejemplo, viveros y plantaciones destinadas a la
obtención de combustible de madera y el control
de la erosión. Estos proyectos comunitarios
también proporcionaron puestos de trabajo e
ingresos (en forma de salarios o alimentos) que
ayudaron a la población a combatir el hambre y
revitalizaron la economía rural. Para reducir la
presión sobre los bosques, el programa de
rehabilitación prohibió el uso de combustible de
madera en 20 ciudades e introdujo fuentes de
energía alternativas para cocinar.
La rehabilitación de los bosques contribuyó a la
disponibilidad de alimentos a través de la
plantación de árboles frutales y árboles que
producen frutos de cáscara, especialmente
castañas. Los ingresos de los proyectos de
rehabilitación forestal mejoraron el acceso a los
alimentos permitiendo a la población comprar
alimentos. Los bosques de montaña restaurados
contribuyeron a la utilización de los alimentos
mediante el suministro de agua limpia para cocinar
y los alimentos procedentes de árboles frutales y
árboles que producen frutos de cáscara ayudaron a
diversificar las dietas. La seguridad alimentaria
mejoró debido a que los bosques controlaron la
erosión y protegieron las cuencas hidrográficas.
ENSEÑANZAS ADQUIRIDAS
La experiencia de la República de Corea
demuestra que el logro de la seguridad
alimentaria mediante la rehabilitación de los
bosques y la gestión forestal sostenible tiene
más probabilidades de éxito si se dispone de
los siguientes elementos:
„„un enfoque integrado que garantice el
trabajo conjunto de los sectores
pertinentes;
„„la participación de la población y el
suministro de oportunidades que les aporten
beneficios e ingresos;
„„voluntad y liderazgo políticos sólidos;
„„un enfoque general de desarrollo
económico
y social.”

Comentario: En el documento mencionado se insiste mucho sobre la relación entre los bosques y la agricultura y entre éstos dos conceptos y la seguridad alimentaria y la pobreza. En el caso de la República de Corea podemos ver que se hicieron reforestaciones masivas, poniendo especial énfasis en los árboles frutales y los que producen frutos con cáscara. En la región tenemos comprobado que el nogal, que da un fruto con cáscara se desarrolla muy bien y podría ser uno de los principales árboles para usarlo en reforestaciones, en la orilla del río, en los callejones, en las huertas como árboles de sombra y en mayor escala en plantaciones con fines comerciales.

 

 

 

Agrosilvicultura·Sin clasificar

El estado de los bosques del mundo 2016

Resumen:

Los bosques y los árboles respaldan la agricultura sostenible. Estabilizan los suelos y el clima, regulan los flujos de agua, ofrecen sombra y refugio y proporcionan un hábitat a los polinizadores y los depredadores naturales de plagas agrícolas. Asimismo, contribuyen a la seguridad alimentaria de cientos de millones de personas, para quienes constituyen fuentes importantes de alimentos, energía e ingresos. Sin embargo, la agricultura sigue siendo el principal factor de la deforestación a nivel mundial y, a menudo, las políticas agrícolas, forestales y de tierras no casan. En El estado de los bosques del mundo (SOFO) 2016 se muestra que es posible incrementar la productividad agrícola y la seguridad alimentaria y detener o incluso invertir a un tiempo la deforestación. Para ello, se destacan los esfuerzos satisfactorios realizados por Chile, Costa Rica, Gambia, Georgia, Ghana, Túnez y Viet Nam. La planificación integrada del uso de la tierra es la clave para equilibrar los usos de la tierra, respaldada por los instrumentos de políticas adecuados para promover una actividad forestal y una agricultura sostenibles.

Para descargar documento completo (PDF):

http://www.fao.org/documents/card/es/c/6547e46e-3e6f-4c47-8dcb-8c5c19a18e00/