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Los aztecas de México.


La Universidad de las Naciones Unidas tiene una página en internet llamada Our World (Nuestro Mundo en español) con temas sobre ciencia y tecnología, ecología, desarrollo, derechos humanos, etc. En la sección de conocimiento tradicional, el más reciente artículo es Los aztecas de México, una sociedad de desperdicio cero. El autor de este artículo es Martín Medina, alumno de la Universidad de la ONU. El artículo es producto de una Iniciativa sobre el Conocimiento Tradicional lanzada en 2007 con el objetivo de recuperar aquellas prácticas y lecciones para lograr un mejor manejo de los recursos y los desechos.

El autor en la introducción nos cuenta la historia de los aztecas y el mito de que deberían establecerse en el lugar donde encontraran un águila devorando una serpiente encima de un nopal. Como ya había otros pueblos establecidos en las mejores tierras, a los aztecas no les quedó otro remedio más que construir chinampas en islas artificiales. Las chinampas no las inventaron los aztecas pero sí fueron los que hicieron la mayoría y quienes las mejoraron. La medida promedio de una chinampa era de 91metros de largo y de 4 a 9 de ancho. Las llenaban con lodo, sedimentos y materia orgánica, y plantaban árboles alrededor para “anclarlas”. Cuando llegaron los españoles, Mexico-Tenochtitlán tenía una población de 200 000 habitantes, era la mayor ciudad de América y más grande que cualquiera de Europa. Las chinampas eran altamente productivas, con cuatro cosechas al año producían dos tercios de lo que se consumía en la ciudad.

Para mantener tan alta productividad, había un intenso reciclaje de materia orgánica, como sobrantes de las comidas y residuos agrícolas, que fertilizaban los cultivos. El excremento humano, además de usarse como tinte para pieles, era uno de los fertilizantes más apreciados, para lo que había una red de letrinas públicas donde se recolectaba y eventualmente se vendía en el mercado. La orina se usaba para teñir telas, casi en cada casa tenían recipientes de cerámica para guardarla y luego venderla. Engordaban una raza de perro llamado izcuintli con los sobrantes de las comidas para consumo humano. Todo material que pudiera ser quemado, como los textiles, se recuperaba y prendía en la noche para iluminar espacios públicos.

Durante el reinado de Moctezuma, estaba prohibido tirar basura, y cortar un árbol se penalizaba con la muerte, algo exagerado para nuestro tiempo. Hasta los hijos de los nobles eran castigados con la muerte si desperdiciaban recursos.

La palabra pepenador, usada en nuestros días, viene de pepenilia que eran los oficiales encargados de barrer y mantener las calles limpias, esta palabra tiene su origen en el verbo pepenar, que significa en náhuatl escoger o seleccionar. No se conocen registros de que los aztecas hayan tenido tiraderos de basura como los que usamos, sino que tenían un sistema de reciclaje similar a un sistema sustentable de manejo de materiales.

Las lecciones que nos dan los aztecas según el autor son las siguientes:

1.- Las sociedades pueden ser altamente adaptables

2.- Los desechos son en realidad recursos.

3.- Se necesitan incentivos y castigos para hacer cumplir los reglamentos.

 

05/05/2014

 

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6 comentarios sobre “Los aztecas de México.

      1. Gracias, los leeré, el tema me interesa, acabo de publicar algo relacionado con los aztecas: las guerras floridas en
        [embed]http://2012profeciasmayasfindelmundo.wordpress.com/2014/06/03/las-guerras-floridas-en-el-anahuac/[/embed]
        Espero que sigamos en contacto. Saludos

        Me gusta

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