Sin clasificar

Unasylva 241


Unasylva 241

Hace unas semana se publicó la edición número 241 de la revista Unasylva que edita el departamento forestal de la FAO. Se titula “Los bosques para la seguridad alimentaria y nutricional”. Para tener una idea clara de qué trata la revista, al principio nos ofrecen una definición de la seguridad alimentaria, que creo conveniente citarla: “ Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo

momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos

inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus

preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa

y sana.”

Podemos utilizar esta definición para comparar nuestra realidad y ver si cumple con los requisitos principales que son el acceso a los alimentos de todos en todo momento y también el asunto de la preferencia de los alimentos, que en este caso se dé una coincidencia con los gustos personales o las tradiciones o costumbres. Se me vino a la mente un pasaje del escritor Ernst Jünger en donde establecía los requisitos mínimos para una vida agradable y decía más o menos lo siguiente: “ambiente seco, ambiente cálido y abundancia de comida”.

Los artículos que componen la revista son el resultado de una conferencia mundial en la que se reunieron más de 400 expertos de gobiernos, sociedad civil y comunidades indígenas. Como muestra de los artículos me pareció bien escoger el titulado “Bosques, árboles y hogares resilientes” de P. Dewees. La resiliencia se entiende como la capacidad de los ecosistemas para resistir las fuerzas externas y volver a un estado de equilibrio después de una perturbación, como una sequía, por ejemplo. Pues bien, los árboles pueden contribuir a esto de diferentes maneras:

Como una estrategia de diversificación cuando fallan las cosechas.

Extracción de productos del bosque como leña, plantas medicinales y otras que pueden convertirse en dinero.

Creación de paisajes con el objetivo de aumentar la biodiversidad y por lo tanto mayor diversidad de bienes que pueden ser utilizados para el ingreso y el consumo.

Para terminar, la conclusión a que se llegó en la conferencia internacional fue la siguiente: “No cabe duda de que los bosques y los árboles son componentes esenciales de la mayoría de los sistemas sostenibles de producción de alimentos, puesto que unos y otros son tanto productores de alimentos como proveedores de servicios del ecosistema”.

Podemos extraer lecciones valiosas de documentos como la revista que les comento en esta ocasión y que pueden consultar en la dirección de la FAO, disponible en el listado de blogs.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s