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Unasylva 238 Medir la degradación del bosque.


Recientemente se publicó el número 238 de la revista Unasylva, que edita la fao. El tema es “Medir la degradación del bosque”. En el editorial se nos dice que se eligió este tema para cerrar el Año Internacional de los Bosques 2011. La degradación del bosque es más compleja de definir y de medir que la deforestación, siendo un problema comparable a ésta por su alcance.
En el primer artículo de la revista, titulado “Un desafío mundial que reclama una respuesta local”, escrito por M.Simula y E.Mansur, se recalca la importancia que tienen los bosques como proveedores de servicios ecosistémicos,  como la protección del suelo contra la erosión, el suministro de agua dulce y el mantenimiento de los hábitats para amparo de la biodiversidad; además de la producción de madera y productos no madereros útiles a la población. Con base en este enfoque, una reunión de expertos formuló la definición común de la degradación forestal, y dice así: “ es la reducción de la capacidad del bosque de proporcionar bienes y servicios”.
Otro parámetro que podemos usar para evaluar la degradación forestal podría ser la disminución de la biodiversidad. La escala temporal es otro de los aspectos a tomar en cuenta en la evaluación de la degradación. Otros conceptos tratados en el artículo son el umbral de degradación, donde el bosque ha llegado a un punto de degradación,  y el punto de inflexión, en que el proceso de degradación llega a ser irreversible.

Debido a que no hay un criterio que se pueda aplicar de manera universal, podríamos usar nuestro juicio aplicado a nuestra localidad, por ejemplo, haciéndonos unas simples preguntas:
¿cómo eran los bosques hace 50 o 100 años?
¿había más mezquites y nopales que ahora?
¿había algún especie de árbol que esté extinguido?
¿cómo era la fauna?
¿alguna vez se le terminaba el agua al río?
¿produce el campo más que antes?
¿la sequía que estamos padeciendo nos indica que estamos en el umbral de la degradación o es ya una situación irreversible?, etc.

Siguiendo con el artículo, se estima que existen en el mundo más de       2 000 millones de hectáreas de tierras forestales degradadas, lo que equivale a una superficie más extensa que la de China, lo que se puede ver como una gran oportunidad para restauración y rehabilitación de esas tierras. Habrá algunas que requieran inversiones considerables, pero para la mayoría bastará con intervenciones de baja intensidad. Las poblaciones rurales que viven en los bosques degradados o en sus cercanías, son las indicadas para llevar a cabo las tareas de corrección, mediante una adecuada sensibilización acerca de la degradación e incentivos económicos.
Un ejemplo de lo que se podría hacer en la región y sin que costara demasiado, sería tener más respeto con las especies que son nativas, podando en donde sea posible los árboles como los mezquites y los huizaches, dejando un solo ejemplar en aquellos casos en que están juntos varios de ellos. Otra técnica no costosa es hacer reservas de bosque.
En otra sección de la revista nos enteramos del Desafío de Bonn, una campaña lanzada en septiembre del 2011 y que tiene como meta mundial restaurar el 15% de los ecosistemas degradados para 2020, una meta que puede parecer ambiciosa pero que es alcanzable si se duplican las tasas actuales de reforestación y regeneración, lo que permitiría eliminar las pérdidas netas de bosque en la próxima década.
Quienes tengan interés en estos temas pueden consultar la siguiente dirección electrónica: http://www.fao.org/forestry/es/

Para la revista:http://www.fao.org/docrep/015/i2560s/i2560s00.htm

También podrás escucharlo el lunes 19 de marzo de 2012 por radio UdG Colotlán en el noticiero de las 9.00 a.m. http://www.radio.udg.mx/colotlan/

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2 comentarios sobre “Unasylva 238 Medir la degradación del bosque.

  1. tengo duda acerca de la coníferas,sobre todo el pino,cuanto llegan a medir sus raices en profundidad?,hago esta pregunta pra poder comprender la fisiologia de su obtención de agua y la probable humedificación del ambientge.

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    1. Hola, para tu pregunta no tengo una respuesta en este momento, pero te paso el enlace a la informacion sobre el pino piñonero (pinus cembroides), que es adecuado para la reforestación, proporciona alimento y sirve como rompevientos, y desde luego si se plantan muchos ejemplares en un lugar, creo que sí modifican el ambiente, haciéndolo más fresco y húmedo en tiempo de calor y proporcionando refugio a los animales en tiempo de frío.
      http://www.conabio.gob.mx/conocimiento/info_especies/arboles/doctos/54-pinac11m.pdf

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